Mamá, ¿Qué quieres que sea de mayor?

Después de una larga noche en la que mi bebé de 7 meses no paraba de llorar por culpa de los pequeños dientes de leche que parecen asomar necesitaba algo de motivación para escribir mi post.

Me gusta ver siempre el lado positivo de las cosas, o por lo menos lo intento, aunque reconozco que hay días que me resulta más fácil que otros. En estos momentos es difícil tener esperanza, ya que nos bombardean a diario con malas noticias y situaciones “extremas” que nos hacen tener poca confianza en el futuro. ¿Qué vida le espera a mi pequeño Miguel? ¿Qué me gustaría que fuera de mayor? ¿ En qué valores quiero educar a mi hijo?

La Educación es la base de la futura vida de cualquier niño y marcará para siempre su manera de relacionarse con el mundo y la vida que le espera. Cuando hablo de Educación no me refiero a que aprenda a leer a los 3 años o gane un premio en la Olimpiada Matemática de su colegio. No me refiero tampoco a que estudie una complicada ingeniería que el día de mañana le haga ganar muchos euros al mes. No se trata de esto, me refiero a la EDUCACIÓN con mayúsculas, a otro tipo de Educación, que no es exclusiva de la Escuela: la EDUCACIÓN EMOCIONAL. Una Educación que te prepara para desenvolverte en el día a día y triunfar, que te hace ser fuerte y no rendirte ante los fracasos.

La Educación Emocional es fundamental para ser feliz y eso es lo que cualquier madre quiere para su hijo, que sea FELIZ. Nada es seguro en la vida y continuamente nos hacemos muchas preguntas y dudamos del camino que debemos elegir.

Por esto, educaré a Miguel para :

      Que consiga ser una persona autónoma, independiente.

      Que no pierda la esperanza, aunque el futuro sea muy negro, siempre hay que tener ilusión en que lo mejor está por llegar.

      Que sepa superar las dificultades, que se levante una y mil veces cuando caiga y tenga la capacidad de empezar de cero.

      Que descubra su propio talento, su pasión, su sueño y aprenda que sólo con mucho trabajo y esfuerzo lo podrá alcanzar.

      Que no pierda nunca la curiosidad y la capacidad de disfrutar de las pequeñas cosas.

      Que valore lo importante que es como persona y que las posibilidades que se le ofrecen son infinitas.

      Que huya de personas y mensajes negativos porque pueden “contagiarle”.

      Que siga avanzando y nunca eche la culpa de no haber conseguido algo a los demás.

      Que se agarre con fuerza a lo positivo.

      Que descubra algún día que la familia es lo más importante.

Y sobre todo, que sea él, que dé gracias por lo que tiene, que sepa querer a los demás y que lo quieran.Imagen

¿Qué hacer cuando el niño tiene una Rabieta?

Uno de los comportamientos más temidos por los padres y maestros son las rabietas. Suelen iniciarse después de que papá o mamá les niegue alguna cosa que quieren conseguir:

-Papá cómprame esa chuche.

– Hoy no puede ser Daniela….

Y estalla la tormenta. La Rabieta es básicamente una manera de llamar la atención, de reclamar que se nos haga caso, o una respuesta ante la frustración y una forma de alcanzar su objetivo. Se pasa mal porque la Rabieta suele suceder muchas veces en lugares públicos; el supermercado, la calle, en la puerta del colegio… la gente mira fijamente y tú no paras de imaginar que esas personas estarán pensando que eres un mal padre o madre que no sabe educar a sus hijos.

La única manera de que la Rabieta desaparezca, es ignorarla. Cuánto más caso le haces, más grande se convierte. Se trata de un trabajo duro, pero hay que ser fuertes y aguantar.

Consejillos para afrontar una rabieta:

      – Mantener la calma y pensar “Yo tengo el control de esta situación”.

      – No perder el control y enfadarnos o gritar ( aunque por dentro te mueras de ganas de hacerlo).

      – Decirle al niño/a: “ Mientras llores, grites y patalees, no te voy a hacer caso”.

      – Ignorar la rabieta ( siempre que no implique una autolesión).

      – Mantener cierta distancia física, situarnos en un lugar en el que podamos observar qué está haciendo el niño/a, pero que él o ella no perciban que estamos pendientes de lo que hace.

      – Tener mucha paciencia e ignorar a las personas que miran, ellas no conocen lo buena madre o padre que eres y que estás eligiendo lo mejor para tu hijo/a. No te importa su opinión.

      – Y sobre todo ser perseverantes, no rendirnos y en poco tiempo las rabietas desaparecerán.

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Así es la Vida, un Cuento-Infantil con mensaje positivo.

Una de mis grandes pasiones son los Cuentos Infantiles, me encanta leerlos, pero sobre todo contarlos…y ver la cara que ponen los niños, cómo reaccionan. Hace algunos años, mientras hacía un curso de Fomento a la Lectura alguien nos leyó este cuento: “Así es la Vida” de Ana-Luisa Ramírez y Carmen Ramírez, de la Editorial Diálogo. Se trata de una historia acerca de las decepciones que muchas veces nos llevamos en la vida, pero también de cómo superarlas o simplemente ver el lado positivo de lo que nos está pasando. ¿Es un Cuento para niños? Puede que sí, pero recomiendo a todos los “adultos” que lo lean.
“En la vida, hay veces que deseamos cosas…y las conseguimos. Pero también hay veces que, por más que persigamos algo con todas nuestras fuerzas o incluso lo necesitemos muchísimo, no hay forma de conseguirlo. Así es la vida”
“Pero si un molesto resfriado no te permite el baño, quizá sea el momento de descubrir lo bien que sabes pintar DSCN1888.

¿ Cómo fomentar que los niños tengan un buen comportamiento?

 

 Este curso me he encontrado con una clase de 24 niños y niñas a los que les cuesta mucho asumir y cumplir las normas de convivencia del aula. Muchas veces he perdido la paciencia y he recurrido al grito para frenar los malos comportamientos. También, casi a diario, me planteo qué técnicas podría emplear para mejorar su motivación y atención sin recurrir a “castigos” que para algunos niños ya han dejado de ser efectivos.

Después de más de quince años dando clase tengo claro que no existe una receta mágica para que las malas conductas desaparezcan de la noche a la mañana, es un trabajo duro, que siempre debe contar con el apoyo de los padres en casa, la coordinación familia- escuela es la clave del éxito. El objetivo es que los niños aprendan que  los buenos comportamientos generan consecuencias positivas. El pequeño debe conocer las consecuencias de sus acciones.

Algunos consejillos  (a veces funcionan muy bien, en otras ocasiones a que insistir, insistir, insistir) para mejorar el comportamiento de los niños:

–     Que el niño se sienta querido, demostrarle nuestro afecto con palabras, gestos y contacto físico.

–     Reforzar su imagen positiva, no sólo corregirle y criticarle todo el tiempo. Que sienta que es una gran alegría para sus padres y profesores.

–     Darle responsabilidades. Que se sienta importante, que nos ayude a realizar pequeñas tareas en clase o en casa.

–     Centrar nuestra atención en las conductas positivas que realice y valorarlas de forma positiva. Decirle cuando su comportamiento sea positivo que lo está haciendo muy bien.

–     Ignorar conductas negativas ( mientras no sean agresivas). Muchas veces lo que los niños buscan es llamar nuestra atención con comportamientos no adecuados, que se dé cuenta de que no le hacemos caso cuando no cumple con las normas.

–     Reforzar oralmente sus comportamientos positivos: qué bien lo has hecho, esto está de maravilla, fenomenal…

–     Saber escucharlo.

–     Llegar a acuerdos.

–     Que exista un clima de Buen Humor en clase o en casa. Reír con los niños. “El sentido del humor, así como el mal humor son reacciones contagiosas” ( Nadja Antonijevic).

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¿Cómo elegir Escuela Infantil?

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Cuando terminaron mis cortos 5 meses de Permiso de Maternidad y Lactancia nos planteamos qué hacer con nuestro niño. Es una decisión difícil, que crea muchas dudas e inseguridades.
Mis padres no viven en la misma ciudad que nosotros y mis suegros son mayores y no se podían hacer cargo de un niño tan pequeño. Otra opción era contratar a alguien para que cuidara de Miguel en casa, pero nos pareció más seguro que fuera a la Escuela Infantil donde se ocuparían de él personas profesionales.
Dejar a tu bebé en manos de personas desconocidas es para los padres una dura decisión, y más si son primerizos, como nosotros . Por esto es muy importante elegir bien.

¿En qué nos fijamos a la hora del elegir Escuela Infantil?

Programa Educativo. Que no sea un simple “aparcamiento“ para niños, que cuente con una Programación y un Ideario. Además que se trabajen aspectos como la Estimulación Temprana, la Música, la Psicomotricidad y el Inglés.
Proximidad. Que esté cerca de casa o del trabajo.
Instalaciones. Que cumpla con la Normativa (autorizada por la Comunidad Autónoma), que tenga buena Iluminación, Ventilación y Patio Exterior. Además tendréis que fijaros, muy importante, en la Higiene.
Titulación y Profesionalidad. Que las personas que trabajan allí sean profesionales titulados: Educadores Infantiles, Auxiliares de Jardín de Infancia, al menos un Diplomado en Magisterio con la Especialidad de Educación Infantil. Aconsejable que cuenten con un Psicopedagogo. Algunas Escuelas Infantiles también tienen Pediatra.
Comedor Propio. Para mí, este punto es fundamental, será la futura alimentación de tu bebé y los caterings no suelen ofrecer comida sana, se trata en la mayoría de los casos de productos congelados.
Horarios. La mayoría cuentan con dos horarios standard: Media Jordana (desde las 8 hasta 12:30-13:00) y jornada entera (desde las 8 hasta las 5). Las horas extra se pagan aparte. También hay algunas Escuelas Infantiles que funcionan con Bonos por horas.
Precios. Ufff!!! En general, son caras. Varían mucho dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que vivas y de si son públicas o privadas (aunque en esto último cada vez hay menos diferencia). Suele haber ayudas o becas que se convocan todos los años sobre el mes de Mayo para el siguiente curso.

LO MÁS IMPORTANTE: Lo que nos hizo dar el paso para elegir la Escuela Infantil de Miguel fue el ambiente familiar que se respiraba en ella, la confianza que nos dieron las personas que trabajaban allí y que en la JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS pudimos visitar el centro con total libertad y hablar y preguntar todas nuestras dudas.
Ahora estamos muy contentos con la elección, aunque eso sí, es inevitable echar alguna lagrimilla el primer día de clase. Después compruebas que tu elección ha sido la acertada y que tu niño va cada día con una sonrisa a la escuela y esto te hace sentir muy feliz.

¿Cómo Elegir Escuela Infantil?

 

Cuando terminaron mis cortos 5 meses de Permiso de Maternidad y Lactancia qué hacer con nuestro niño. Es una decisión difícil, que crea muchas dudas e inseguridades.

Mis padres no viven en la misma ciudad que nosotros y mis suegros son mayores y no se podían hacer cargo de un niño tan pequeño. Otra opción era contratar a alguien para que cuidara de Miguel en casa, pero nos pareció más seguro que fuera a la Escuela Infantil donde se ocuparían de él personas profesionales.

Dejar a tu bebé en manos de personas desconocidas es para los padres, y más si son primerizos, como nosotros. Por esto es muy importante elegir bien.

 

¿En qué nos fijamos a la hora del elegir Escuela Infantil?

–      Programa Educativo. Que no sea un simple “aparcamiento“ para niños, que cuente con una Programación y un Ideario. Además que se trabajen aspectos como la Estimulación Temprana, la Música, la Psicomotricidad y el Inglés.

–      Proximidad. Que esté cerca de casa o del trabajo.

–      Instalaciones. Que cumpla con la Normativa (autorizada por la Comunidad Autónoma), que tenga buena Iluminación, Ventilación y Patio Exterior. Además tendréis que fijaros, muy importante, en la Higiene.

–      Titulación y Profesionalidad. Que las personas que trabajan allí sean profesionales titulados: Educadores Infantiles, Auxiliares de Jardín de Infancia, al menos un Diplomado en Magisterio con la Especialidad de Educación Infantil. Aconsejable que cuenten con un Psicopedagogo. Algunas Escuelas Infantiles también tienen Pediatra.

–      Comedor Propio. Para mí, este punto es fundamental, será la futura alimentación de tu bebé y los caterings no suelen ofrecer comida sana, se trata en la mayoría de los casos de productos congelados.

–      Horarios. La mayoría cuentan con dos horarios standard: Media Jordana (desde las 8 hasta 12:30-13:00) y jornada entera (desde las 8 hasta las 5). Las horas extra se pagan aparte. También hay algunas Escuelas Infantiles que funcionan con Bonos por horas.

–      Precios. Ufff!!! En general, son caras. Varían mucho dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que vivas y de si son públicas o privadas (aunque en esto último cada vez hay menos diferencia). Suele haber ayudas o becas que se convocan todos los años sobre el mes de Mayo para el siguiente curso.

 LO MÁS IMPORTANTE: Lo que nos hizo dar el paso para elegir la Escuela Infantil de Miguel fue el ambiente familiar que se respiraba en ella, la confianza que nos dieron las personas que trabajaban allí y que en la JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS pudimos visitar el centro con total libertad y hablar y preguntar todas nuestras dudas.

Ahora estamos muy contentos con la elección, aunque eso sí, es inevitable echar alguna lagrimilla el primer día de clase. Después compruebas que tu elección ha sido la acertada y que tu niño va cada día con una sonrisa a la escuela y esto te hace sentir muy feliz.